cucoclock   Jacques Vaucanson (1709-1782)
Inicio Reparación Técnica Generalidades Libros Multimedia Cuadernos Enlaces Contacto
index sitemap advanced

Jacques Vaucanson fue un célebre ingeniero e inventor francés al cual se acredita la invención del primer robot así como el primer telar automatizado.

Nació en Grenoble, Francia, el 24 de febrero de 1709.

Realizó sus primeros estudios en lo que hoy es el Licée Stendhal en Grenoble. En 1735 Vaucanson fue a París. Tenía 26 años y, cargado de ideas filosóficas, se interesó por la creación artificial de la vida.

Sus primeros trabajos fueron anatomías móviles que no terminó por falta de medios.

Jacques Vaucanson

París, iglesia de Notre Dame

Soñaba, según consta en un documento oficial, "con construir máquinas capaces de excitar la curiosidad del público".

En 1738 presentó a la Academia de Ciencias francesa su primer autómata. "Joueur de Flûte", un androide capaz de tocar una flauta interpretando hasta 12 obras. Simultáneamente presentó una memoria explicativa del androide.

Rigollay de Juvigny, contemporáneo de Vaucanson, cuenta a propósito de las primeras exhibiciones públicas del "Flautista de Vaucanson":

"En los primeros días en los que apareció, las gentes no querían creer que era la flauta que tenía el autómata la que sonaba. Se imaginaban que había un órgano alemán encerrado en el cuerpo de la figura. Los más incrédulos fueron pronto convencidos de que el autómata tocaba realmente la flauta, y que el viento que salía de sus labios la hacía sonar; y que el movimiento de sus dedos formaba las diferentes notas. La máquina fue sometida al exámen más escrupuloso y a las pruebas más decisivas; fue permitido a todos los especetadores ver los resortes más escondidos y seguir su ejecución".

       
Izquierda: Telar automático de Vaucanson.
Derecha: Los tres autómatas de Vaucanson
en un grabado de Hubert-François Bourguignon (1699-1773),
más conocido como Gravelot, ilustrando el prospecto de 1738.

Vaucanson cuenta en la memoria del flautista, que la idea de construirlo llevaba tiempo en su cabeza, pero no quiso comenzar su construcción hasta haber estudiado a fondo toda la técnica de ejecución del instrumento.

Se fija especialmente en la forma de poner los labios, y la presión de aire a aplicar para obtener las notas graves y los tonos agudos, pasando de una octava a otra por simple movimiento de los labios y por la modificación de la velocidad del aire a la entrada de la flauta.

La primera parte de la Memoria se centra en el estudio de tocar la flauta y la segunda en el mecanismo propiamente dicho.

Un año más tarde construyó "Tamborilero" y su obra más famosa "El Pato". Este último consistía en un autómata que representaba a un pato que era capaz de mover las alas, "comer" y "digerir" granos. Tenía del orden de 400 piezas e imitaba fielmente los movimientos de un pato.

Este autómata tuvo un enorme éxito cuando se presentó en Francia. Tiempo después, Vaucanson lo vendió a empresarios que lo exhibieron en Inglaterra y Alemania. También fue exhibido en San Petesburgo, dentro de su peculiar viaje que causaba la admiración de cuantos lo veían.

Según testimonios posteriores a ese periodo en el que fue exhibido, el autómata fue degradándose paulatinamente tras erróneas tareas de reparación.

"El Pato" finalmente desapareció, pero han sobrevivido al paso del tiempo algunas imágenes de esta ingeniosa obra de Vaucanson.

Hacia el final de su vida, Vaucanson ingresó en la Academia de Ciencias francesa. Murió en París en 1782.

Soñó con la reproducción artificial de la vida e hizo realidad sus sueños con sus maravillosos autómatas.

Esquema del autómata "El Flautista" de Jacques Vaucanson


Volver arriba